El Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), que sirve como banco central para los bancos centrales, publicó recientemente un informe que afirma que las criptomonedas no pueden tener éxito debido a su falta de confianza.

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El informe afirma que “la confianza puede evaporarse en cualquier momento debido a la fragilidad del consenso descentralizado a través del cual se registran las transacciones. Esto no solo pone en tela de juicio la finalidad de los pagos individuales, también significa que una criptomoneda simplemente puede dejar de funcionar, lo que da como resultado una pérdida total de valor”. Alternativamente, según el informe, la mayoría de los bancos centrales han mantenido la confianza y han sido relativamente buenos en “salvaguardar el interés económico y político de la sociedad en una moneda estable”.

El informe también afirma que los bancos centrales han podido mantener las tarifas de transacción bajas y cita las altas tarifas de Bitcoin durante diciembre de 2017 como un ejemplo de la incapacidad de las criptomonedas para hacer lo mismo. Curiosamente, el informe agrega “El dinero tiene valor porque tiene usuarios” y que “[sin] usuarios, simplemente sería un token inútil. Eso es cierto ya sea un pedazo de papel con una cara o un token digital”.

Confiamos en los usuarios

El informe une de manera interesante los conceptos de usuarios y confianza que comprenden el valor de una moneda, con la confianza del público en los bancos centrales. El informe reconoce de forma económica y correcta que el valor de una moneda surge de que múltiples usuarios intercambien bienes y servicios por dicha moneda y que tengan la confianza de que pueden llevarla a otro consumidor en cualquier momento y realizar un intercambio similar. El BIS afirma que se requiere de “entidades de gobierno central que controlen la política monetaria y su dirección”. Sin embargo, el BIS no parece reconocer que las criptomonedas tienen su propia política monetaria y orientación, solo que simplemente está escrita en el código para que todos lo vean y determinan si confían en ellas o no. El BIS tampoco parece reconocer que el código puede ser cambiado por el público, quien es libre de adoptar los cambios, rechazar dichos cambios, o cambiarse a otra criptomoneda si no le gustan los cambios.

Esta capacidad de las criptomonedas para adaptarse rápidamente a los deseos de los consumidores ofrece más libertad de la que otorgan los bancos centrales. Los usuarios pueden elegir la moneda que deseen usar en función de la que más confían. Esto permite un mercado de monedas libre en el que los usuarios promedio pueden elegir la moneda que mejor se adapte a sus necesidades y deseos. Al contrario de las afirmaciones del BIS, por el simple hecho de que existen criptomonedas, los consumidores están trasladando sus preferencias de una entidad menos confiable a una mucho más confiable y, por lo tanto, los niveles de confianza de ellos están en aumento. El BIS también afirma que los bancos centrales han mantenido las monedas relativamente estables, lo que podría ser cierto si se mira en un momento en particular a los países del primer mundo, pero ciertamente no es así en un contexto histórico o para otros países como Venezuela. Este ha sido un factor importante de por qué tantas personas se están cambiando a las criptomonedas.

Bitcoin tuvo un problema de cuello de botella con las transacciones que aumentaban rápidamente las tarifas de transacción, pero éste se debía a una serie de problemas demasiado complejos para el alcance de este artículo. Sin embargo, durante ese período, otras criptomonedas demostraron cómo funcionan los mercados libres haciendo que los consumidores cambiaran su confianza de Bitcoin a otras criptomonedas como Dash. El informe BIS afirma que la confianza en las criptomonedas podría simplemente evaporarse, lo cual es cierto, pero no más que la confianza en las monedas fiduciarias de los gobiernos que están agobiados con deudas por encima del 100% de su PIB anual. En cambio, como lo demostró el problema de las tarifas de Bitcoin, la confianza no desaparece, ésta simplemente evoluciona y otra criptomoneda es la ruta que puede ofrecer una menor resistencia.

Dash crea una red descentralizada que no depende de la confianza

Como se mencionó anteriormente, las criptomonedas crean su confianza dentro del código, y es por eso que las mismas a veces se denomina ‘no dependientes de confianza’ ya que no se requiere confiar en una parte centralizada. Por el contrario, solo se requiere confianza en el código que es visible. Dash fomenta esta confianza al incorporar en su código una estructura de incentivos que permite a los masternodes de la red financiar el desarrollo profesional y la gestión que mejore la red para todos los usuarios. Esto les permite confiar aún más en el hecho de que Dash mejora y amplía continuamente su red.

Dash ha estado aumentando constantemente sus alianzas para proporcionarle a sus usuarios una gran cantidad de ubicaciones donde puedan pagar sus productos y servicios con Dash. Dash también ha sido capaz de mantener continuamente sus tarifas de transacción bajas, tiempos de confirmación rápidos y gran nivel de seguridad que le han permitido ser atractivo en todo el mundo. Estas características le permiten a Dash seguir un método descentralizado de confianza y aumentar continuamente su base de usuarios, lo que el BIS entiende es lo que le da valor monetario. La organización autónoma descentralizada de Dash crea un sistema de incentivos dentro del código en el que los usuarios pueden confiar, quienes luego expanden la red creando más usuarios y promoviendo aún más el valor de Dash.

Autor: Justin Szilard

Fuente: https://www.dashforcenews.com/bank-of-international-settlements-the-central-bank-for-central-banks-does-not-like-cryptocurrencies/