Antes de entrar en la temprana industria de las criptomonedas, tuve una década de carrera profesional en el mundo de las organizaciones sin ánimo de lucro, enfocado principalmente en organizaciones educativas e ideológicas. La mayor parte de mi vida la dedique a la recolección de fondos, actuando como el intermediario entre los donantes que buscan hacer el bien y aquellos que actualmente hacen el bien. Con el tiempo me llamó la atención la rareza y la ineficiencia de la descripción de mi trabajo, la persona que hace el dinero y permite que se haga el bien, consumiendo recursos considerables al intentar obtener los fondos para una porción puedan llegar a su destino final.

Los que recolectan fondos y los departamentos de desarrollo son una parte crucial del actual sistema sin ánimo de lucro, sin embargo, me interesé en cómo se podría configurar este sistema para eliminar al intermediario lo más que fuese posible, esto me llevó a las criptomonedas. Llegué para darme cuenta que Dash en particular tenía muchas promesas para revolucionar por completo el mundo de las donaciones o actividades basadas en promociones en donde el productor del bien social que quieren los clientes no puede autofinanciarse efectivamente.

El arte y la caridad tienen una conexión menos directa con el dinero que el comercio tradicional

Uno de los principales retos para obtener ganancias como artista o para dirigir una organización sin fines de lucro de manera exitosa es su desconexión inherente de la financiación. La sociedad valora el arte y la caridad y está más que dispuesta a pagar por ello. Sin embargo, no es tan sencillo como ir de compras, parar en la “tienda de buenas causas” y comprar su cuota mensual de bien social, dejando un cheque a “las artes” en su camino de regreso a casa. Los beneficiarios finales de fondos en estas dos áreas no pueden simplemente vender su bien a la sociedad tan fácilmente como alguien que cultiva y vende productos orgánicos, por ejemplo.

Dicho de una manera más simple, el dinero cuantifica e intercambia el valor humano, y el sistema actual de dinero es ineficiente e incompleto y, por lo tanto, no transmite adecuadamente este valor a ciertas áreas clave. La moneda del futuro tiene que abordar estas deficiencias inherentes.

Las fundaciones de caridad y promoción tienen un modelo de financiamiento altamente dependiente

El problema con el sistema actual para financiar deportes, arte y obras sociales no es tanto el que no puedan adquirir los fondos suficientes para esos propósitos, sino que centraliza el poder sobre ciertos actores que no son responsables que no son los responsables de producir el producto final. Los atletas son altamente dependientes de la promoción para crear el vehículo de financiamiento que les pague a ellos, los artistas necesitan por completo clientes y distribuidores, y los trabajadores de la caridad y los necesitados dependen de recaudaciones y organizaciones sin fines de lucro muy bien organizadas. Este modelo crea una considerable desconexión entre el receptor final y el cliente, y puede llevar a un abuso por parte de los promotores que tienen un fuerte control sobre los fondos.

La situación ideal es aquella donde los artistas estén directamente patrocinados por quienes los apoyan, los atletas pueden promocionarse ellos mismos directamente a sus seguidores, y los trabajadores sociales pueden recibir presupuesto directamente de los benefactores. La palabra clave aquí es “directo”, Sin embargo, el sistema financiero actual no hace que esto sea posible de una forma fácil.

La “crowfund cripto” evita promotores y recaudadores de fondos

La primera innovación con las criptomonedas es la capacidad de enviar fácilmente dinero de forma directa sin restricciones de cantidad, región o proveedor de servicio. Con solo mostrar un código QR o dirección, cualquiera de los tres tipos de profesiones mencionadas que dependen de un intermediario puede recibir dinero directamente de cualquier persona alrededor del mundo. Este modelo ha sido apalancado por organizaciones sin ánimo de lucro como Wikileaks, figuras de los deportes como el luchador de la MMA Davis dos Santos, y muchos otros para lograr conseguir fondos por encima de las limitaciones de los sistemas tradicionales.

El único problema con esta configuración es la actual limitación de la criptografía de la clave pública, donde para recibir fondos se requiere mostrar una larga y confusa dirección o código QR, que cuando es impreso en ropa (como las camisetas de los atletas, por ejemplo) puede volverse muy difícil de usar. Adicionalmente, el mostrar una dirección estática le revela al mundo exactamente cuánto se ha enviado, y desde dónde, sumando preocupaciones sobre la privacidad financiera. El próximo lanzamiento de Dash, Evolution, por el contrario, hará uso de los nombres de usuario, facilitando las donaciones y moviendo las direcciones públicas hacia el fondo. En lugar de usar un código QR difícil de leer o una dirección que expone la cantidad total de sus donaciones públicamente, se usará un nombre de usuario fácil de recordar y que no permite ser rastreado para revisar cuánto dinero ha recibido.

La tesorería de Dash le da el mismo empuje financiero tanto a los beneficiarios finales como a los promotores

En términos de grandes promociones, Dash tiene el beneficio único de tener una tesorer+ia considerable para financiar varios proyectos por un monto aproximado de $4 millones de dólares mensuales. A través de este sistema, cualquiera puede presentar una solicitud de financiamiento directamente sin tener que ir donde un tercero. Esto significa que atletas, artistas, y trabajadores de la caridad pueden buscar grandes cantidades de financiamiento de la red de Dash directamente, con las mismas oportunidades (o frecuentemente mejores) de éxito que una organización promotora. En este sistema, los promotores pierden la aventaja automática como guardianes de acuerdos importantes y deben trabajar para ofrecerle valor a sus clientes en lugar de potencialmente explotarlos.

Los pagos recurrentes ofrecen un modelo de suscripción tipo “Patreon descentralizado”

Finalmente, quien cambiará las reglas de juego es un modelo de micro-suscripción que será posible gracias a Dash Evolution. Actualmente, la mayoría de las billeteras no soportan los pagos recurrentes, y las transacciones repetidas a la misma dirección no son recomendadas por razones de privacidad. Una de las características de la billetera Dash en la plataforma Evolution será la función de pago recurrente, lo cual permitirá un modelo de suscripción a cualquier nivel. Un fan puede simplemente enviarle $1 dólar en Dash cada semana a su artista, atleta u organización caritativa favorita, el cual será enviado automáticamente a una nueva dirección cada vez por razones de privacidad, con comisiones extremadamente bajas, haciendo esta transacción factible. Si 1.000 fans dan $1 dólar recurrente cada semana, esa cantidad puede significar $4.000 en un mes, o una vida potencialmente cómoda con nada más que donaciones de Dash recurrentes y automáticas.

Patreon usa un modelo similar para su gran éxito, pero es un servicio de un tercero apalancado en el sistema financiero, y como tal tiene algunos puntos a considerar, incluidas las restricciones legales, registro de cuentas, y otras más. Tener una funcionalidad similar, de forma más optimizada y completamente descentralizada, significará una revolución total en este escenario.

Autor: Joël Valenzuela

Fuente: https://www.dashforcenews.com/dash-can-revolutionize-sports-art-charity/