Casos de divorcio destacan las nuevas complejidades legales que traen las criptomonedas

La creciente prevalencia de inversiones en criptomonedas ha causado problemas para cuando se trata de resolver casos de divorcio, como lo señala Royds Withy King. una firma de abogados del Reino Unido, quienes ven las próximas batallas por los cripto-activos como una “pesadilla inminente.” Varios casos de ese tipo han llegado antes a la firma, con parejas en disputa sobre el valor de las monedas, las cuales podrían fluctuar en cualquier momento, a veces de una forma dramática. A medida que más inversores lleguen a invertir en criptomonedas, más casos similares comenzarán a hacerse cotidianos.

Las criptomonedas complican significativamente la re-distribución de la propiedad

La naturaleza de las criptomonedas crea barreras significativas para la división de la propiedad, como se evidencia en los casos de divorcio. En casos donde el capital fue comprado en exchanges u otros servicios similares, la verificación de posesión es muy simple. Sin embargo, en casos donde las criptomonedas fueron recibidas por trabajo freelance o de compras anónimas peer-to-peer, ese vínculo es mucho más complicado de probar. Verificar la propiedad de los activos digitales, así como rastrear sus movimientos, conlleva una dificultad significativa. Aún más complejo es el uso de técnicas de privacidad, como lo es la función PrivateSend de Dash, la cual no deja un rastro distinguible del destino en un movimiento de fondos, lo que significa que ocultar los fondos puede ser extremadamente fácil.

Más allá de la simple identificación de los activos, las criptomonedas además tienen problemas en el proceso de distribución. Las posesiones físicas pueden ser relativamente fáciles de ubicar y mover a la fuerza, los bancos y otros servicios financieros se pueden presionar o recibir órdenes de las autoridades para que hagan lo mismo. Sin embargo, las criptomonedas sólo pueden moverse si se poseen las claves privadas de la billetera, información que es relativamente fácil de esconder. Aun cuando se descubra el balance, forzar a su propietario a ceder podría no ser posible.

La criptografía y las criptomonedas pueden redefinir la propiedad

El resultado final es que la simple definición de propiedad y posesión puede cambiar en un mundo donde la identidad criptográfica y la posesión de monedas son prevalentes. Un gobierno puede emitir una orden de re-posesión para los activos de los individuos, mientras que la criptografía de la clave privada puede seguir intacta, sin cambiar. La ley puede decir una cosa, pero la blockchain puede decir otra. Adicionalmente, los individuos pueden desarrollar una identidad seudónima probada criptográficamente que no esté atada su identidad “en el mundo real”. Cuando una orden de un país anuncie que ha decomisado los fondos de un individuo, la orden puede que no se ejecute en la criptografía global, o que no asocien la persona jurídica con la identidad criptográfica.

Entre más y más sistemas comiencen a validar la identidad criptográfica y tomen parte en el uso de las criptomonedas, las estructuras legales del viejo mundo pueden importar cada vez menos.